La Liga
Durante los últimos días, el FC Barcelona ha perdido a Dani Alves y Marc Bartra. Ambos tenían contrato en vigor con el Barça hasta junio de 2017. Sin embargo, sus salidas sólo aportarán un total de 8 millones de euros al club, una cantidad muy inferior a la de su valor de mercado.
Las razones de la pésima rentabilidad de estas operaciones para el Barça son las cláusulas que el club azulgrana permitió en la renovación de los contratos de los jugadores.
En junio del año pasado, antes de que Josep María Bartomeu dimitiera para convocar elecciones a la presidencia, el club renovó el contrato de Alves hasta junio de 2017. El FC Barcelona evitó la marcha del lateral brasileño, pero permitió a su representante incluir unas ‘ventanas’ de salida (con el 5 de junio de 2016 y 2017 como fechas límite al final de cada temporada) en las que Alves podía marcharse libremente, como así ha sucedido.
En marzo de 2014, poco después de que Bartomeu asumiera la presidencia del club, Bartra renovó su contrato hasta junio de 2017. En principio, su cláusula de rescisión ascendía a 40 millones de euros. Sin embargo, el club permitió que ésta fuera sólo de 8 millones si el jugador no disputaba al menos 60 minutos en el 30 por ciento de los partidos oficiales del equipo a lo largo de una temporada.
Esta posibilidad no resultaba disparatada, y tras jugar el 26 por ciento de los partidos con un mínimo de 60 minutos durante esta campaña, Bartra se marcha con destino a Dortmund dejando sólo 8 millones de euros al club azulgrana.
La escasa rentabilidad obtenida por el FC Barcelona en la venta de jugadores se ha convertido en un problema recurrente. Los casos de Alves y Bartra recuerdan a otros del pasado como los de Villa e Ibrahimovic.
El club peca de una excesiva benevolencia con sus futbolistas y una permisividad casi ilimitada con ellos para evitar cualquier tipo de conflicto, tanto a nivel económico como deportivo. Esta filosofía no se ha aplicado sólo a las disparatadas cifras que perciben Messi y Neymar en sus contratos, sino también a las cláusulas permitidas a jugadores como Alves y Bartra.
El resultado es evidente. El club se encuentra muy limitado económicamente para realizar fichajes, mientras pierde a jugadores por cantidades muy inferiores a las de su valor de mercado, o incluso gratis.
