Premier League
El Manchester City ha sido sancionado y no va a poder disputar competiciones europeas en los próximos dos años, algo que le va a causar bastantes problemas en las temporadas venideras ya que sin los elevados ingresos que da la Champions League va a ser bastante complicado retener a sus mejores futbolistas. Hombres como Raheem Sterling, Leroy Sané y Kevin De Bruyne tienen su continuidad en el aire ya que no son pocos los equipos que están dispuestos a echarles el guante.
Según desvela el diario británico 'Daily Mail', el equipo citizen se va a enfrentar a los exigentes limites salariales las próximas temporadas y sin los ingresos europeos van a tener que ajustarse en buena manera el cinturón. Lo primero que va a tener que tocar son los salarios de sus futbolistas, tendrá que rebajarlos debido a que no jugarán en Europa para ajustarse, algo que no va a gustar a muchos jugadores. En principio Sterling ha desvelado que su deseo es quedarse en el Etihad Stadium pero claro, si se le toca el salario, es posible que se replantee esta situación.
De Bruyne cobra unos 300.000 euros semanales y tiene un bono de algo más de millón y medio por lograr la clasificación a la Liga de Campeones y algo más de un millón por ganarla, es decir, va a perder muchísimo dinero con la sanción a la que se enfrenta el City por lo que podría poner rumbo a otro equipo en el próximo verano que le asegure un salario más elevado. Uno de los clubes que lo sigue es el PSG que está dispuesto a cubrirle de oro con tal de que juegue en su plantilla.
Otra operación que se pone en duda es la continuidad de Leroy Sané, quien termina contrato en 2021 y cobra unos 100.000 euros semanales, lógicamente, para retenerlo van a tener que rascarse el bolsillo para asegurarse su continuidad pero el Fari Play Financiero va a ser muy duro para los citizens y van a tener que ofrecerle un contrato bien distinto. El futbolista tiene oferta del Bayern de Múnich, quien está suspirando por su fichaje y podrían pagar cerca de 80 'kilos' por él, algo que alivaría mucho las cuentas del Etihad Stadium.
