La salida de Steven Nzonzi puede sonar traumática. Mayoritariamente considerado uno de los mejores futbolistas del Sevilla FC, dejar de contar con él en la plantilla -como parece probable- no es plato de buen gusto para ninguna afición. En Nervión, sin embargo, deben afrontar esa circunstancia con más tranquilidad que en ningún otro lugar.
Pese a que Monchi ya no se encuentra en la nómina del club, los diecisiete años que pasó al frente de su dirección deportiva dejaron una enseñanza muy clara: comprar barato y vender caro es la base de su método, del crecimiento sostenido de un club medio. Así, reinvirtiendo el superávit de operaciones como las de Sergio Ramos, Dani Alves o Kevin Gameiro, el Sevilla alcanzó nuevas cotas y logró consolidarse como uno de los grandes del futbol español.
Es por eso que la marcha del potente centrocampista francés no debe ser un problema grave. Siempre y cuando, claro está, que se siga teniendo el tino con su sustituto que viene siendo habitual en los últimos años.