La Liga
Chimy Ávila atraviesa uno de los momentos más delicados de su carrera desde que aterrizó en el Real Betis, y su futuro inmediato apunta a un cambio de escenario dentro de LaLiga.
El delantero argentino, de 31 años, apenas ha contado para Manuel Pellegrini durante la presente temporada, una situación que ha activado al Getafe como posible destino en el mercado de enero, tal y como se cuenta en el diario AS. En Heliópolis asumen que la operación es necesaria para todas las partes. El Betis quiere aligerar masa salarial, el jugador necesita competir y el mercado ofrece una oportunidad clara.
Chimy Ávila, sin sitio en el Real Betis de Pellegrini
La realidad deportiva es contundente. Chimy Ávila no entra en los planes del técnico chileno y su protagonismo ha sido prácticamente residual en el campeonato doméstico. En LaLiga, el atacante no ha sido titular ni una sola vez. Apenas ha participado en cinco encuentros, siempre desde el banquillo y con minutos finales que apenas permiten impacto real.
Su presencia se ha limitado a un partido como titular en la Europa League y dos en Copa del Rey, contextos muy alejados de la regularidad competitiva que busca. Para un jugador de su carácter y energía, la situación resulta insostenible. El mensaje deportivo es claro y el Betis ya trabaja activamente en una salida.
El Getafe, una opción real en LaLiga
El Getafe ha detectado una oportunidad de mercado que encaja con su perfil competitivo y su modelo económico. La experiencia y el carácter del argentino gustan en el Coliseum. El conjunto azulón necesita reforzar su ataque y ve en Chimy Ávila un futbolista capaz de aportar intensidad, presión alta y colmillo competitivo desde el primer día.
La operación se plantea como una cesión, fórmula que permite minimizar riesgos y facilitar el acuerdo entre clubes. El Betis ve con buenos ojos esta vía. Para el jugador, la opción resulta atractiva. Tener minutos en LaLiga y volver a sentirse importante pesa más que cualquier otro factor en este momento.

Una cesión para relanzar su carrera
La cesión aparece como la solución más lógica. Chimy Ávila tiene contrato hasta 2027, pero ni club ni futbolista desean prolongar una etapa estancada. En el Betis recuerdan que su fichaje costó algo más de cuatro millones de euros procedente de Osasuna, una apuesta que no ha tenido el rendimiento esperado.
Desde entonces, su participación ha ido disminuyendo y el verano pasado ya se escucharon ofertas. Ahora el escenario es más claro y urgente.
De referente en Osasuna a oportunidad de mercado
El descenso de protagonismo ha ido acompañado de una caída evidente en su valor de mercado. En 2020, Chimy Ávila llegó a estar tasado en 15 millones. Hoy, su cotización ronda los dos millones, una cifra que refleja su pérdida de peso deportivo, pero también una oportunidad para clubes como el Getafe.
En Pamplona fue indiscutible, líder ofensivo y símbolo de carácter. En Sevilla, en cambio, no ha logrado encajar en la idea colectiva de Pellegrini. El fútbol no espera, y el delantero es consciente de que necesita competir ya para no quedar relegado definitivamente en LaLiga.
Un movimiento con sentido para todas las partes
El Real Betis necesita optimizar su plantilla y liberar espacio. El Getafe busca un perfil combativo. Chimy Ávila quiere volver a sentirse futbolista. La cesión se presenta como una salida elegante, lógica y pragmática. Enero marcará un punto de inflexión en la carrera del argentino.
El futuro del argentino está lejos del Betis, su importancia ha caído en picado para Pellegrini y se busca desprenderse de él. El Getafe puede suponer una gran oportunidad para el Chimy dado que el juego de Bordalás le favorecería muchísimo y él es un futbolista aguerrido, justo lo que el técnico alicantino busca.
