Premier League
El mundo del fútbol está en vilo ante la lucha entre gigantes por una joven promesa brasileña: Estevão Willian, más conocido como Messinho. En medio de esta batalla por hacerse con sus servicios, el Real Madrid emerge como un factor determinante, ejerciendo una presión palpable sobre el Chelsea, el club más cercano a fichar al talentoso centrocampista del Palmeiras.
El artífice de esta tensión es Juni Calafat, el jefe de ojeadores del Real Madrid, cuyo talento en la identificación de jóvenes promesas ha sido clave en la adquisición de jugadores como Vinicius Jr., Rodrygo Goes, Eduardo Camavinga y Jude Bellingham. Calafat ha sido una figura clave en el renacimiento del equipo merengue en el mercado de fichajes.
Sin embargo, Messinho representa un desafío aún mayor para el club blanco. El Chelsea, respaldado por el ilimitado poder económico de sus propietarios, ha estado dispuesto a desembolsar grandes sumas de dinero por el joven talento brasileño. El temor del Chelsea a perder a Messinho, como sucedió con Endrick en el pasado, ha llevado a Todd Boehly, uno de los dueños del club londinense, a estar dispuesto a "tirar la casa por la ventana" para asegurarse su fichaje.
Enseñan músculo económico
Según informes del portal 'Goal' en su edición brasileña, el traspaso podría cerrarse en torno a los 40 millones de euros, aunque Messinho no se uniría de inmediato al Chelsea. Esta cifra es significativamente mayor que la cantidad acordada previamente en el caso de Endrick, que finalmente escapó de las manos del Chelsea debido a un impasse en el pago, aprovechado posteriormente por el Real Madrid.
La incógnita que queda por resolver es si Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, tomará medidas de último minuto para intentar atraer a Messinho hacia la capital española. Sin embargo, todas las señales apuntan a que en los próximos días, Messinho se convertirá en un jugador de los londinenses dado que han sucumbido a las presiones del equipo merengue y han terminado subiendo considerablemente su oferta.
