El Celta de Vigo ha cerrado una operación significativa con la venta de Fer López al Wolverhampton por un montante de 23 millones de euros fijos, más otros dos en concepto de variables. Se trata de una de las mayores transacciones de los últimos años para el conjunto vigués, que ve partir a una de las grandes promesas de su cantera.
El joven atacante, natural de Galicia y con tan solo 21 años, fue una de las revelaciones de la pasada temporada. A pesar de contar con poca experiencia en la élite (disputó 17 encuentros de LaLiga con un total de 668 minutos y dos tantos), su potencial ha sido suficiente para atraer el interés del club británico, que apuesta fuerte por su futuro.
Ya está todo listo para la firma, será oficial en las próximas horas
Según cuenta el diario Marca, Fer ya se encuentra en tierras inglesas para someterse al pertinente reconocimiento médico y rubricar su contrato con el equipo de la Premier League. Allí coincidirá con un viejo conocido: el delantero noruego Jorgen Strand Larsen, quien también cambió Balaídos por los Wolves el pasado verano.
El atacante, que tenía vínculo con el Celta hasta 2028, dio el salto al primer equipo durante el curso pasado tras destacar en categorías inferiores. Su estreno oficial se produjo en la Copa del Rey ante la UD San Pedro, y desde entonces fue ganando protagonismo. Con esta venta, el club celeste consigue una importante inyección económica, aunque se despide de un jugador con enorme proyección y gran conexión con la afición de Balaídos.