La Liga
Poca gente sabe o recuerda que, siendo un adolescente, Saúl Ñíguez jugó en el Real Madrid. Para ser exactos, no fue hasta los 14 años que el joven centrocampista del Atlético decidió cambiar Chamartín por el Manzanares. El resto es historia, y ha llevado al internacional español a convertirse en uno de los mejores interiores del mundo.
Bien es cierto que el Madrid no podía prever en qué se terminaría convirtiendo Saúl, el que vistiera el color blanco no deja de ser algo, cuanto menos, curioso. Y es que… ¿a qué aficionado del Real no le gustaría tener actualmente en plantilla a uno de los centrocampistas con más futuro del planeta?
Determinante -al parecer- con la nueva España de Luis Enrique, el futbolista del Atlético de Madrid ha completado una auténtica exhibición ante Inglaterra, pocos meses después de no jugar ni un solo minuto con el combinado de Hierro en el pasado Mundial. Propiedad del Atleti, no tengo ninguna duda de que tanto Lopetegui como Valverde estarían encantados de tenerle en el Bernabéu o en el Camp Nou.
