Premier League
Aymeric Laporte ha vivido esta noche una auténtica pesadilla con la camiseta del Manchester City. Pese a su buena temporada y a su indiscutible mejora, el joven central francés ha vuelto a demostrar por qué sigue sin ser uno de los mejores zagueros del mundo. Costó 65 millones de euros, sí… pero hoy le ha costado a los de Guardiola un puesto en las semis de la Champions.
Tremendamente desacertado en los tres goles del Tottenham, el exjugador del Athletic Club ha evidenciado que sigue muy lejos de los Piqué, Ramos, Chiellini, Godín, Van Dijk y compañía, que han sido y siguen siendo los principales baluartes defensivos de sus equipos. Como dijo aquel “los delanteros ganan partidos; los defensas, campeonatos”. Y la realidad es que, mientras el City no acierte a la hora de fichar zagueros, seguirá sin ganar en Europa. Su partido de hoy, una nueva prueba de ello.
