La Liga
El RC Celta de Vigo ha movido ficha para blindar el futuro de Claudio Giráldez, actual técnico del primer equipo, que en apenas un año y medio ha conseguido revolucionar la dinámica celeste con su apuesta por la cantera, el compromiso con la afición y la clasificación para la próxima Europa League.
El joven entrenador gallego, cuyo contrato finaliza en 2027, ha manifestado públicamente que su deseo es seguir en Vigo más allá de esa fecha. Sin embargo, los rumores sobre el interés del Bayer Leverkusen, que estaría pensando en él como sustituto de Erik ten Hag, han encendido las alarmas en Balaídos. Desde el club no quieren dejar espacio a dudas y trabajan ya en una ampliación que garantice su continuidad a largo plazo.
Giráldez, opción para el entrenador del Bayer Leverkusen
Tal y como apunta el diario Marca, en un acto institucional en Pontevedra, Giráldez dejó claro que su compromiso con el Celta es total: fue él mismo quien en mayo transmitió a la presidenta Marián Mouriño y al director deportivo su voluntad de alargar su contrato. “Estoy donde quiero estar”, recalcó con serenidad, restando importancia a los rumores que llegan desde Alemania.
El Leverkusen, que atraviesa un proceso de análisis tras la salida de Ten Hag, habría sondeado distintos nombres en el mercado europeo. Giráldez, por su juventud, ideas modernas y capacidad para potenciar talentos, figura en su lista de candidatos. Esa situación ha llevado al Celta a acelerar conversaciones y plantear un contrato más sólido, con mejoras económicas y deportivas que sirvan para reforzar su vínculo con el club.
Más allá de los rumores, la gestión de Giráldez ha sido determinante para cambiar la identidad del equipo. Su confianza en futbolistas formados en A Madroa ha permitido rejuvenecer la plantilla, recuperar la conexión con la grada y dar forma a un proyecto sostenible que comienza a dar frutos. La clasificación europea es un éxito que refuerza la idea de apostar por un modelo de continuidad.

El propio técnico confesó que, aunque el mercado no trajo todos los refuerzos que deseaba, está satisfecho con el grupo que tiene y convencido de que podrá competir en todos los frentes. Esa tranquilidad es clave para entender su presente, alejado de presiones externas.
En Balaídos saben que los entrenadores jóvenes con proyección internacional siempre estarán en la agenda de clubes poderosos. Por eso, blindar a Giráldez se ha convertido en prioridad absoluta. La dirección deportiva confía en cerrar pronto un acuerdo que permita disipar cualquier incertidumbre y enviar un mensaje claro: el Celta quiere que su técnico sea la piedra angular del proyecto.
La situación recuerda a otros casos recientes en LaLiga, donde equipos de menor presupuesto han sabido proteger a entrenadores emergentes frente al interés de gigantes europeos. Giráldez, con personalidad y un estilo definido, se ha convertido en un valor de mercado que el Celta no está dispuesto a perder.
