La Liga
El fichaje de Jeison Murillo por el FC Barcelona ha dado lugar a ciertas comparaciones con la anterior incorporación de Yerry Mina al club azulgrana. Ambos son defensas centrales, colombianos y llegaron en el mercado de invierno con el rol de suplentes.
Sin embargo, las circunstancias económicas y deportivas de estos casos son diferentes. El Barça apenas concedió oportunidades a Yerry Mina, pero obtuvo una alta rentabilidad con éste. La entidad azulgrana pagó 11,8 millones al Palmeiras por la compra del futbolista, y seis meses después, percibió 30,2 millones por su venta al Everton. Esta cantidad puede aumentar en un millón y medio de euros en función de variables.
Las condiciones del fichaje de Murillo son muy diferentes. El FC Barcelona ha pagado entre un millón y medio y dos millones al Valencia CF por la cesión del defensa y tendrá una opción de compra de 25 millones a final de temporada.
Por lo tanto, si Murillo no convence al Barça, como sucedió en el caso de Mina, el jugador volverá al Valencia. Y si el club azulgrana abona los 25 millones pactados, será porque cuenta con el defensa, porque difícilmente podrá obtener una cantidad superior por su venta el próximo verano.
Deportivamente, a pesar de las declaraciones realizadas hoy por Ernesto Valverde, que resultan poco halagüeñas para Murillo, éste partirá como primer central suplente por detrás de Piqué y Lenglet, debido a las lesiones de Umtiti y Vermalen. Su escenario inicial será más favorable que el de Mina en enero de este año.
