Pese a no llevarse todos los reflectores, Carlos Henrique Casemiro se ha convertido en una de las piezas más importantes dentro del esquema de juego que rige a esta versión del Real Madrid 2019/20. Como mediocentro posicional, el brasileño es el jugador con más tackles por partido (3.7) e intercepciones por encuentro (2.3) de la plantilla merengue, lo que evidencia la importancia que tiene dentro del engranaje defensivo y en la manera en cómo ha decidido defender el conjunto merengue en este curso tan complicado debido al bajo nivel de jugadores como Sergio Ramos, principal estandarte defensivo merengue en la obtención de las últimas tres Champions League.
Por otro lado, Casemiro es el sostén del equipo a partir de sus capacidades correctivas y sus dotes a la hora de dominar los duelos individuales (57% ) contra las principales estrellas de los conjuntos rivales. Eso, al mismo tiempo, libera un poco más a Toni Kroos y Federico Valverde en el momento en el que el Real Madrid tiene la pelota en campo rival. Sus movimientos laterales le facilitan cubrir mayor parte del terreno y así bloquear cualquier intento de progresión rival, sea en transición rápida como en ataque posicional. Funge como la escoba del equipo a la hora de recuperar la pelota y comenzar el ataque.
Contra el FC Barcelona, su función será vital porque, más allá de tener que batallar ante varios de los mejores mediocampistas del mundo (Sergio Busquets, Frenkie de Jong, Iván Rakitic, Arturo Vidal y Arthur Melo), tendrá que enfrentar cara a cara a Lionel Messi quien, después de un comienzo lento de temporada, está mostrando nuevamente ese nivel que lo convirtió en uno de los mejores jugadores de la historia de La Liga. El argentino exigirá a Casemiro más de lo normal, debido a sus constantes movimientos entre líneas para atacar las espaldas de los interiores merengues o para generar desequilibrio realizando su distinguida diagonal desde la derecha que termina con un disparo seco al palo lejano.
El principal reto de Casemiro pasará por poder mantener sus números defensivos ante el capitán blaugrana y poder minimizar su participación en la zona cercana al arco de Thibaut Courtois. Si el brasileño consigue, ordenar sin la pelota a sus compañeros a partir de sus movimientos y recuperar las pelotas cuando los volantes merengues realicen el embudo característico para cerrar espacios a Messi, el Real Madrid tendrá mitad de la batalla ganada ante un rival que, en el Camp Nou, rinde más allá de sus posibilidades. ¿Podrá Casemiro ser el cerrojo ideal contra Lionel Messi?