Pese a no llevarse los reflectores, Carlos Henrique Casemiro demostró nuevamente en el Camp Nou que es uno de los jugadores más importantes del sistema de juego de Zinedine Zidane, debido a sus condiciones y capacidades a la hora defender y actuar sin pelota. Sus actuaciones recientes como MCD son exhibiciones constantes en cómo debe funcionar un jugador en dicha demarcación, cuando tienes su alrededor interiores con buen manejo de la pelota y capacidad de llegar al área rival. Junto a Toni Kroos y Federico Valverde, el brasileño funge como el sostén principal del Real Madrid versión 2019/20.
Su rendimiento en el Camp Nou fue una de las principales claves del dominio del conjunto merengue en una nueva versión del Clásico. Cubriendo las espaldas del resto de mediocampistas, posicionándose por delante de los centrales para servir como filtro en las progresiones con balón del Barcelona e interpretando el juego de una manera sensacional, para posicionarse en cada sector para generar superioridad numérica en el bloque defensivo. Sus números son sensacionales: 4 remates (el que más lo hizo en el partido), 67 pases (el segundo con más en el Real Madrid), 7 duelos ganados de 15 (el que más ganó en su equipo) y 10 recuperaciones (el que más tuvo). Una brutalidad.
Sus intervenciones en diferentes fases del juego, con o sin pelota, son importantes para que el Real Madrid pueda defender de la mejor manera posible cerca, y lejos, de Thibaut Courtois y que pueda tener continuidad en su juego, principalmente para que Kroos y Valverde reciban la pelota la mayor cantidad de veces posible y con las ventajas necesarias. Una verdadera exhibición que se une a una lista larga de partidos donde le brasileño fue determinante desde un segundo plano, es decir, en un rol más colectivo que individual pero que termina favoreciendo a que su equipo pueda mostrar su mejor versión.