La Liga
Sergi Roberto ha cambiado. Poco o nada queda de aquel jugador intrascendente, estéril, falto de personalidad y de valentía. De aquella eterna promesa del pasado, que cada temporada parecía hacer frente a una oportunidad que nunca llegaba. Este año es diferente. El excentrocampista de Reus es ahora el lateral derecho titular del FC Barcelona. Titular e indiscutible. Pero, ¿tiene nivel para serlo? ¿Cumple las condiciones para ser intocable en el Barça?
Hasta qué punto lo es porque Luis Enrique cree no tener ningún otro, -queda claro que con Aleix Vidal hace tiempo que dejó de contar-, es algo que jamás llegaremos a saber. Si el Barcelona debe o no reforzarse en lo que al costado diestro de la zaga se refiere es un dilema casi diario en la Ciudad Condal, pero que se podría solucionar con un simple y sencillo análisis de las virtudes y las carencias del internacional español.
Por un lado, queda claro que Roberto es un jugador ‘estilo Barça’. Asociativo, con facilidad para combinar en corto, para relacionarse, para llegar a la línea de fondo y para centrar puede que hasta mucho mejor de lo que lo hacía Alves. Sin embargo, el polivalente futbolista de Reus tiene otras carencias que en partidos ante rivales dominantes suelen hacerse plausibles.
El canterano culé, -que recordemos nunca había sido lateral-, sufre mucho en la defensa de los centros laterales, donde suele perder la marca, además de no cerrar bien el lado débil de la defensa y no disputar correctamente los envíos. Aunque no es lo único, ya que Roberto tiene cierta tendencia a proteger tarde y mal su espalda y a perder muchos duelos individuales.
Nada que no se pueda corregir, pero, ¿tiene el Barça tiempo para corregir a un solo jugador? ¿Sería mejor fichar a un especialista y, mientras tanto, ir curtiendo a Roberto? Las dudas están allí, y seguirán, aunque finalmente será Luis Enrique quien tomará la decisión final.
