La Liga
Florentino Pérez sigue negándose a entrar en el juego éste de pagar auténticas barbaridades por jugadores que no las valen. Puede que fuera él quien empezara con esta locura del mercado moderno, pero la realidad es que se ha cansado de ello y hace años que se opone firmemente a cometer locuras por jugadores de presente o de futuro. El problema es que el Real Madrid lo está empezando a pagar, al mismo tiempo que el resto de ‘grandes’ sí que están jugando a ello.
Tras pagar 160 millones por Coutinho, 120 por Dembélé y más de 75 por De Jong, el FC Barcelona ha sido de los últimos en sumarse a la locura actual del mercado. Antes, como es sabido por todos, lo hicieron el Manchester City, el París Saint-Germain, el Liverpool, el Chelsea, el Atlético o la Juventus, entre otros. El Bayern, sorprendente ausente, parece que ha tomado la decisión de ser ‘uno más’ y en el próximo verano cerrará algún que otro fichaje de grandes dimensiones.
El Madrid, no. Encabezado por Florentino, el proyecto blanco lleva años apostando por jóvenes talentos relativamente baratos que nadie sabe qué tal funcionarán. Lejos de gastarse 70, 80, 90 o 100 millones en un crack, el Madrid está prefiriendo pagar muchísimo menos por gente como Odriozola, Ceballos, Mariano o Brahim, entre otros. Lo cual no me parece mal… siempre y cuando el Real no quiera seguir compitiendo con el resto de gigantes. Y es que, mientras la entidad de Chamartín se niega a participar en el juego, los demás hace meses que compiten. Y las diferencias empiezan a hacerse evidentes.
