Premier League
No tengo ninguna duda de que José Mourinho hizo cosas mal hechas en el Manchester United. Con el paso del tiempo, estoy convencido que la relación entre el entrenador portugués y algunos de sus futbolistas se deterioró y, de bien seguro, el extécnico del Madrid se equivocó. Sin embargo, también estoy convencido de que, si algo se puede sacar de los dos últimos partidos del equipo de Solskjaer, es que los jugadores ‘Red Devils’ quedan en muy mal lugar.
Independientemente de que la plantilla del United necesitara un cambio de líder, es imposible que en diez días alguien revierta la situación de un equipo como quieren hacernos creer que lo ha hecho el técnico noruego. Ante el Cardiff y el Huddersfield, el cuadro de Manchester ha jugado como llevaba muchísimo tiempo sin hacerlo, así como algunos jugadores se han reencontrado con la mejor versión de sí mismos. ¿Les habrá dado confianza Solskjaer? Seguro, pero convertir un equipo deprimido en una máquina de hacer fútbol en poco más de una semana es imposible.
¿Significa eso que los jugadores le hicieron la cama a Mourinho hasta que le echaron? No lo sé, no lo creo. Lo que sí pienso es que no eran felices con él, no terminaban de estar cómodos, y no jugaban con toda la soltura que deberían. Porque al técnico portugués se le puede reprochar cualquier cosa, pero que un equipo del que decían que no jugaba “a nada” juegue ahora tan bien es, como mínimo, sospechoso.
