La Liga
Ousmane Dembélé volvió a erigirse ayer como salvador del FC Barcelona. Tal y como sucedió en la Supercopa de España y en partidos como los del Valladolid, la Real y el Rayo, el joven extremo francés anotó un gol determinante y dio un punto a los suyos en el siempre complicado encuentro ante el Atlético de Madrid. Gol que, como era de esperar, despertó las valoraciones de sus más allegados. Y evidenció un cambio de planes por parte del club.
“Nadie duda de la calidad de Dembélé”, valoró Guillermo Amor tras la contienda. “Este gol le vendrá muy bien. Tenemos que ayudarle porque es muy joven y sabemos que nos puede ayudar mucho”, explicó Busquets. “Es un gran jugador y tiene muchísimas cosas, entre ellas gol. Es un jugador al que tenemos que ayudar. Esperamos muchas cosas de él porque tiene un gran talento”, comentó Valverde en sala de prensa.
Declaraciones que, en mi opinión, evidencian un cambio de estrategia por parte del Barça. Lejos de querer seguir mandándole ‘recados’ en público, el club ha decidido cerrar filas en torno a él, elogiarle de cara a los medios de comunicación y, si es necesario, educarle en privado. Y me parece fenomenal.
