El Atlético de Madrid no ha empezado con buen pie la temporada, después de cosechar dos empates ante el Deportivo Alavés y el CD Leganés en las dos primeras jornadas de LaLiga Santander, motivo por el que el técnico Diego Simeone ha optado por hacer un cambio de sistema para enfrentarse al RC Celta de Vigo.
Después de utilizar un 4-4-2 en los dos primeros encuentros, Simeone ha optado por sacar un 4-3-3 con Yannick Ferreira Carrasco y Antoine Griezmann abiertos en las bandas y Fernando Torres actuando como referencia en el ataque en lugar de Kevin Gameiro. El entrenador argentino tenía claro que debía modificar algunas cosas si quieren salir de la mala dinámica de resultados y se ha decantado por prescindir del doble pivote y armar un centro del campo más compacto con Saúl Ñíguez, Gabi Fernández y Koke Resurrección, tres futbolistas que pueden nutrir de balones a los hombres de ataque del conjunto ‘colchonero’.
Veremos cómo funciona esta nueva variante y si el Atlético de Madrid puede cosechar la primera victoria de la temporada, antes de iniciar el camino en la Champions League ante el PSV Eindhoven.