La Liga
Antoine Griezmann es dueño de su futuro. Su cláusula de rescisión (100 millones) está al alcance de clubes económicamente poderosos como el FC Barcelona. El Atlético de Madrid aceptó esta asequible cláusula en la renovación del contrato de Griezmann, firmada en junio de 2017. Sin embargo, la cantidad aumentó provisionalmente a 200 millones en el último mercado de verano. De este modo, el Atlético se aseguró de facto la permanencia de su estrella mientras cumplía la sanción impuesta por la FIFA.
A pesar de que el club rojiblanco ofrece a Griezmann un nuevo contrato para evitar su marcha, la dirección deportiva trabaja con previsión en su hipotético sucesor. La Cadena Ser ha adelantado hoy que Rodrigo Moreno (Valencia CF) es una de las tres alternativas a Griezmann que contempla el Atlético.
Curiosamente, la cláusula de rescisión del delantero hispano-brasileño es superior a la del atacante francés: 120 millones. Esta cantidad, fijada el pasado mes de noviembre en el nuevo contrato entre Rodrigo y el Valencia, concede al club el control sobre el futuro del jugador.
Independientemente de la cantidad que el Atlético pudiera ofrecer por Rodrigo, éste no ofrece las mismas garantías que Griezmann en un equipo de máxima exigencia. El crecimiento del delantero del Valencia a lo largo de esta temporada está siendo notable, pero la regularidad de Rodrigo es una incógnita. Con 27 años, disfruta del éxito tras dos temporadas con una titularidad intermitente y cifras goleadoras muy discretas en la Liga: dos y cinco tantos, respectivamente. En caso de que el Atlético pierda a Griezmann, su sucesor debe acreditar mayor regularidad al máximo nivel.
