No lo consiguió Pep Guardiola, ni tampoco Luis Enríque Martínez. Leo Messi ama jugar al fútbol, y no soporta estar en el banquillo mientras un partido está en disputa. Ha sido Ernesto Valverde el que ha conseguido hacer ver al argentino que debe dosificarse para llegar en las mejores condiciones posibles al final de temporada.
Quizá influenciado por su edad -ha cumplido 30 años- y por la presencia del Mundial de Rusia en el horizonte -posiblemente su última oportunidad de coronarse con la selección nacional-, Messi ha aceptado descansar en los dos últimos partidos de Champions League.
Al respecto se ha pronunciado en unas declaraciones ofrecidas a TyC Sports, en las que asegura que "todavía me cuesta no jugar" pero que pese a ello ha logrado "comprender que la temporada es larga, que tiene momentos más duros que otros, y que a veces lo mejor es quedarse fuera". Un cambio de actitud, el de Leo Messi, que hay que anotar en la cuenta de su nuevo técnico.