La Liga
Julen Lopetegui era un cambio necesario en la Selección Española. Pese a lo mucho que dio Vicente del Bosque a nuestro fútbol, el combinado nacional necesitaba savia nueva tanto en el banquillo como en el verde. Un recambio generacional como el que está aconteciendo sobre el terreno de juego, -en que los Xavi, Casillas y compañía han dado paso a los Koke De Gea e Isco, entre otros-, pedía también una mentalidad diferente en la banda. Sin ataduras, sin compromisos morales y personales.
El elegido fue un Lopetegui que, lejos de conocerse qué modelo de juego implantaría en ‘La Roja’, tenía tras de sí un pasado como seleccionador Sub’21 que le permitía atesorar un conocimiento de la base y una confianza en los jóvenes que pocos entrenadores tendrían. Y, tras poco más de tres meses en el cargo, el técnico vasco ya ha evidenciado que los que apostaron por él no se equivocaron.
Sus convocatorias están resultando distintas, novedosas y muy alejadas de aquellas de Del Bosque, que terminaron siendo tan convencionales como perezosas. Chicos relativamente jóvenes, pero que sobre todo están haciendo méritos de sobra en sus clubes, están vistiendo la zamarra roja con cierta frecuencia. Hombres como Bartra, Sergi Roberto, Escudero, Íñigo Martínez, Vitolo, Lucas Vázquez, Héctor Bellerín, Saúl Ñíguez o Koke, por poner algunos ejemplos, están comenzando a coger el relevo de los anteriores. Y, en gran parte, es gracias a Lopetegui.
