La Liga
La tranquilidad que el Espanyol buscaba en su camino de regreso a Primera División se ha visto perturbada por el drama en torno a Martin Braithwaite. El delantero danés, que ha sido un goleador de referencia para el equipo, ha desencadenado una crisis al negarse a jugar un amistoso y abandonar la concentración sin autorización.
La situación ha generado una tensión que no pasó desapercibida para los aficionados y medios de comunicación. Según cuenta el diario AS, la decisión de Braithwaite parece ser clara: no quiere jugar en Segunda División y busca forzar su salida del club, a pesar de haber firmado un contrato hasta 2025 tras su desvinculación del Barcelona en septiembre de 2022.
Su importancia en el equipo es innegable; la pasada campaña se convirtió en el segundo máximo goleador del Espanyol, solo superado por Joselu Mato, quien ahora ha encontrado su lugar en el Real Madrid. Sin embargo, Braithwaite no quiere perder la oportunidad de estar en la máxima categoría y mantener sus opciones de acudir a la Eurocopa, dado que tiene pretendientes en la primera división que estarían dispuestos a abrirle las puertas.
Declarado en rebeldía, su idea es presionar al equipo catalán
El comportamiento rebelde del jugador danés ha sido evidente, al ser visto en un restaurante en Barcelona, en un claro desafío al club. El director deportivo, Fran Garagarza, posiblemente tome una postura firme ante esta situación, ya que el Espanyol no puede permitir que los caprichos de un jugador pongan en riesgo el ambiente del equipo y esto es lo que Martin Braithwaite desea, forzar al club a llegar a un acuerdo con él u otros clubes.
