La Liga
Matías Galarza se ha convertido en uno de los grandes deseos de José Bordalás para el nuevo Getafe. El centrocampista paraguayo, propiedad de River Plate, ha ganado muchísima fuerza en la agenda azulona después de su gran rendimiento con la selección de Paraguay en el Mundial 2026. La primera oferta ya está sobre la mesa y ronda los cuatro millones de euros, una cifra con la que el club madrileño pretende adelantarse a otros pretendientes y convencer al conjunto argentino antes de que el precio del jugador termine de dispararse. Todas las noticias del Mundial 2026.
El interés no es casual. José Bordalás busca futbolistas de carácter, intensidad y compromiso, perfiles capaces de adaptarse sin demasiada transición a un equipo que compite desde el orden, el esfuerzo y el duelo. En ese molde, Matías Galarza encaja casi de forma perfecta. No es un centrocampista de grandes adornos, pero sí un jugador que entiende muy bien lo que exige cada partido, que sostiene el ritmo, que aprieta, que muerde y que no se esconde cuando el escenario se vuelve incómodo.
José Bordalás quiere a Matías Galarza cuanto antes en el Getafe
La petición de José Bordalás es clara: quiere a Matías Galarza en sus filas. El técnico del Getafe considera que el paraguayo puede aportar justo lo que necesita su centro del campo: energía, agresividad, recorrido y una mentalidad competitiva muy marcada.
El entrenador alicantino siempre ha dado mucha importancia a los futbolistas que entienden el valor del trabajo sin balón, y el jugador de River Plate ha demostrado en el Mundial 2026 que puede ser muy útil en ese tipo de contextos.
El gran escaparate para Matías Galarza ha sido la Copa del Mundo. Con Paraguay, el mediocentro ha mostrado personalidad, disciplina táctica y una capacidad notable para competir ante rivales de mayor cartel.

Su rendimiento no ha pasado desapercibido para los ojeadores europeos, y eso ha obligado al Getafe a acelerar. Hace unas semanas, su fichaje podía parecer una operación más controlable; ahora, después de su irrupción mundialista, cada día que pasa puede encarecer el movimiento.
En el Coliseum saben que no pueden competir económicamente con clubes de mayor músculo, pero sí pueden ofrecerle a Matías Galarza un contexto ideal para crecer en LaLiga.
Con José Bordalás, tendría un entrenador que valora exactamente sus virtudes y que podría darle protagonismo desde el primer momento. Esa puede ser una baza importante en la negociación, especialmente si el jugador prioriza minutos, confianza y continuidad.
River Plate tiene ahora una decisión importante sobre la mesa. La propuesta inicial del Getafe, cercana a los cuatro millones de euros, supone un primer movimiento serio, pero el club argentino sabe que el valor de Matías Galarza ha crecido durante el Mundial 2026.
Vender rápido puede garantizar un ingreso inmediato, aunque esperar unos días más también podría atraer nuevas ofertas y elevar el precio final.
El problema para River Plate es que el mercado se mueve por momentos. Si el jugador sigue acumulando interés, la subasta puede beneficiar al club argentino.
Pero también existe el riesgo de que las negociaciones se enfríen si los pretendientes encuentran alternativas más accesibles. El Getafe quiere aprovechar esa situación y colocarse en una posición de ventaja antes de que la operación se complique demasiado.
Para Matías Galarza, dar el salto a LaLiga sería un paso enorme en su carrera. El fútbol español le ofrecería una exposición superior y la posibilidad de medirse cada semana a rivales de máximo nivel.
Además, el estilo del Getafe podría ayudarle a adaptarse sin perder su esencia. No tendría que transformarse en otro tipo de futbolista, sino potenciar aquello que ya le ha hecho destacar: intensidad, sacrificio, llegada, presión y personalidad.
El interés por Matías Galarza tiene el sello claro de José Bordalás. El técnico no busca únicamente talento, sino futbolistas que puedan competir bajo sus normas.
Quiere jugadores que aguanten partidos largos, que no bajen la concentración, que acepten el contacto y que sepan sufrir cuando el equipo lo necesita. El paraguayo ha demostrado que tiene ese punto de que tiene dureza competitiva que tanto suele funcionar en el Getafe.
Además, el centrocampista puede aportar una dosis de hambre muy necesaria. Llegaría a Europa con ganas de consolidarse, después de un Mundial que le ha colocado en el mapa, pero sin haber alcanzado todavía su techo.
Ese tipo de perfiles suelen ser muy valorados en el club madrileño, porque combinan margen de crecimiento con una ambición inmediata. Para un equipo como el Getafe, acertar en este tipo de operaciones puede marcar la diferencia entre una plantilla corta y una plantilla realmente competitiva.
La operación todavía debe avanzar, pero el escenario está bastante definido. José Bordalás está como loco por tener a Matías Galarza, el Getafe ya ha dado el primer paso con una oferta formal y River Plate estudia qué hacer con un futbolista que ha salido muy reforzado del Mundial 2026.
Si el club azulón logra cerrar el acuerdo por una cifra cercana a los cuatro millones, podría firmar uno de esos fichajes discretos en el ruido, pero muy importantes en el césped.
Matías Galarza no llegaría al Getafe como una estrella mediática, sino como un jugador hecho para competir. Y precisamente por eso gusta tanto a José Bordalás.
