Ayer, en el partido de la Juventus de Turín contra su segunda plantilla, quedó marcado por el debut de Cristiano Ronaldo con la camiseta bianconera pero lo cierto es que hubo otro debut que pasó inadvertido, el de Leonardo Bonucci. El central italiano decidió la pasada campaña cambiar los colores del equipo turinés por los del AC Milán, lo que le valió infinidad de insultos por parte de las gradas del equipo juventino.
El central, que reaparecía con la camiseta ‘bianconera’ tras un año en el Milan, volvió a sentir el cariño de su afición, una parte de la cual le había acusado de traición por haber firmado el verano anterior por el club ‘rossonero’. Ahora Bonucci vuelve a ser propiedad del campeón italiano y está totalmente comprometido con Massimiliano Allegri quien fue clave para que volviese esta campaña a Turín. La pasada campaña el Milán pagó 42 millones de euros por él y en este verano los bianconeros han pagado 35 'kilos' para recuperar al que ha sido su central durante siete temporadas y tiene por delante la enorme tarea de convertir los introvertidos abucheos que ha ido escuchando en aplausos.