El mundo del fútbol da muchas vueltas, ayer podrías ser anhelado por media Europa y hoy encontrarte en el más oscuro de los ostracismos. Algo parecido está viviendo el español Raúl de Tomás, el segundo fichaje más caro en la historia del Benfica, por el que pagó 20 millones de euros, ya que se volvió a quedar este sábado en la grada, en el duelo que el Benfica disputó y ganó contra el Famalicão, en lo que es su segundo partido consecutivo en Liga que no cuenta para los encarnados. Bruno Lage, que acaba de renovar por cuatro temporadas con el Benfica, no cuenta con el exmadridista para su parte ofensiva, ya que prefiere a delanteros como el internacional suizo Aris Seferovic, el brasileño Carlos Vinicius o el canterano Jota.
Al final, todo se resume a lo más simple de lo que debe ser un delantero: marcar goles. Y es que Raúl de Tomás no ha sido capaz de anotar esta campaña en la Liga lusa, a pesar de que en los seis primeros encuentros fue titular. Sin embargo, el buen hacer de Vinicius -máximo goleador de la Liga portuguesa con 10 dianas tras su gol ante el Famalicão- y la recuperación de Seferovic han dejado al español sin opciones entre los convocados. Además, el pasado martes, cuando el Benfica ganó en su último partido en Liga de Campeones por 3-0 al Zenit -lo que le permitió repescarse a la Liga Europa-, Raúl de Tomás también se quedó sin convocar.
En LaLiga ya se empiezan a hacer eco de la situación del exrayista. Este mismo medio, adelantó el pasado 14 de diciembre que el Espanyol ha sido el equipo que más interés ha puesto en De Tomás. De hecho, tras un primer tanteo, según informa A Bola, el club perico ha vuelto a preguntar por su fichaje pero en el Benfica, tal y como sucedió hace semanas, no tienen intención alguna de negociar, ni siquiera una cesión hasta final de temporada. Sin lugar a dudas, una situación muy complicada para el futbolista, puesto que no goza de minutos ni saldrá fácilmente del cuadro luso, debido a su alto precio en el mercado veraniego.