El futuro de Chimy Ávila apunta claramente a un cambio de aires en el próximo mercado de invierno. El delantero argentino, de 31 años, no entra en los planes deportivos del Real Betis y su protagonismo esta temporada ha sido prácticamente residual.
Con un rol muy secundario bajo la dirección de Manuel Pellegrini, en Heliópolis asumen que su salida es cuestión de tiempo. El club verdiblanco ya trabaja en encontrar una solución que satisfaga a todas las partes y permita liberar una ficha que no está siendo aprovechada.
Un perfil sin sitio en el Betis de Pellegrini
La etapa de Chimy Ávila en el Real Betis no ha cumplido las expectativas generadas con su llegada. El delantero nunca terminó de encajar en la idea de juego del técnico chileno, basada en la posesión, el control del ritmo y la movilidad ofensiva. Su perfil más físico, agresivo y directo ha quedado desdibujado en un contexto que prioriza otro tipo de delanteros.
Esta temporada, sus apariciones han sido esporádicas y siempre desde un segundo plano. Pellegrini ha optado por otras alternativas en ataque, dejando claro que el argentino no es una pieza relevante en su rotación. Ante este escenario, mantener al jugador en la plantilla carece de sentido tanto desde el punto de vista deportivo como económico.
El Betis, consciente de la situación, ha fijado un precio asumible para facilitar la operación. El traspaso se cerraría en torno a un millón y medio de euros, una cifra accesible para varios clubes, teniendo en cuenta además que el salario del jugador ronda el millón de euros por temporada.
El Getafe toma la delantera
En el fútbol español, el club que aparece mejor posicionado es el Getafe. En el Coliseum consideran que Chimy Ávila encaja de forma natural en el estilo del equipo y, especialmente, en la propuesta de José Bordalás. Su carácter competitivo, su intensidad y su capacidad para incomodar a las defensas rivales son cualidades muy valoradas por el técnico azulón.
Desde Getafe ven en el argentino una oportunidad de mercado para reforzar el ataque con un futbolista experimentado y acostumbrado a competir en contextos de máxima exigencia. Además, su adaptación sería inmediata, al tratarse de un jugador que conoce perfectamente LaLiga y no necesita periodo de aclimatación.

Las conversaciones preliminares han existido y el interés es real. Sin embargo, el Getafe no es el único en la carrera, y en las últimas horas ha surgido un competidor con un peso emocional difícil de igualar.
Boca Juniors y el factor sentimental
Boca Juniors ha irrumpido con fuerza en la pugna por Chimy Ávila. El delantero mantiene un vínculo especial con el club xeneize, donde se formó en sus años de juventud y compartió vestuario con Leandro Paredes. Ese pasado común ha reactivado el interés y ha abierto una vía que podría resultar decisiva.
Para Boca, el fichaje supone una oportunidad de recuperar a un jugador con ADN competitivo y carácter, dos rasgos muy valorados en la Bombonera. Para el futbolista, regresar a Argentina y hacerlo en un club de primer nivel representa una opción atractiva tanto en lo deportivo como en lo personal.
El factor sentimental juega a favor del conjunto argentino, que además puede ofrecerle un rol importante dentro del equipo. Aunque el Getafe sigue siendo una alternativa sólida desde el punto de vista competitivo, Boca cuenta con un argumento diferencial que puede inclinar la balanza.
El Real Betis, por su parte, se mantiene a la espera. Con un precio de salida claro y la voluntad de facilitar el traspaso, en Heliópolis asumen que la operación se resolverá en enero. Chimy Ávila tiene mercado, tiene opciones y todo apunta a que su etapa en verdiblanco está llegando a su fin. La decisión final dependerá de si pesa más la continuidad en LaLiga o el regreso a casa.