Andrés Guardado tiene por delante un verano prometedor. El Real Betis espera cerrar cuanto antes la renovación de uno de los jugadores más importantes de la última temporada. El mediocentro mexicano, que ha experimentado una increíble reconversión sobre el terreno de juego, entra en los planes de Rubi, nuevo entrenador del conjunto andaluz. El propio jugador americano declaró que se muestra favorable a la renovación: "Está más cerca una renovación con el Betis que salir. Después uno nunca sabe, pero estoy muy agradecido al Betis y valoro que me quieran renovar. El simple hecho que me lo ofrezcan, con 32 años, para mí es un orgullo y me gana quererme quedar".
Guardado, aun así, tiene un año más de contrato con la entidad verdiblanca. El mexicano demostró tener capacidad física de sobra para liderar el centro del campo bético a pesar de su edad. Sus 32 años parece que no pesan en un jugador con una larga experiencia en el fútbol europeo y un sentimiento de pertenencia al Benito Villamarín. Rubi cuenta con él y espera, si William Carvalho se lo permite, que sea el pivote que sujete el ataque verdiblanco la próxima temporada.