Los expertos dicen que un jugador rinde más cuando se confía en él. Ese es el caso de Karim Benzema. A expensas de saber si juega contra la UD Levante, el delantero del Real Madrid suma 59 jornadas de Liga disputadas de las últimas 61. Desde finales de enero de 2018, el ariete galo ha sido un fijo en los esquemas de todos sus entrenadores, echándose sobre la espalda la responsabilidad goleadora del conjunto blanco tras la salida de Cristiano Ronaldo.
Pese a la fractura que sufrió en la quinta falange de un dedo de la mano derecha, Benzema prefirió no operarse para ayudar al equipo. La única lesión que ha podido apartarlo de los terrenos de juego fue una contusión muscular que lo mantuvo alejado del césped dos semanas, cortando así su racha de 54 jornadas consecutivas jugando. En las dos temporadas la implicación de Benzema es indiscutible, lo que se ha traducido en 100 partidos oficiales disputados y 30 goles anotados en la última campaña.
Con 32 años, esta será su décimo año en el Real Madrid y se encuentra en el mejor momento de su carrera deportiva. La llegada de Jovic hacía amenazar su titularidad indiscutible, pero por ahora lleva dos goles en tres partidos y Zidane sabe que puede seguir a este nivel durante toda la temporada. Benzema es de esos jugadores que dividen en dos a la afición, pero que están destinados a hacer historia allá donde jueguen.