Leo Messi se ha convertido en nuevo jugador del París Saint Germain, y lo hace después de una despedida inesperada del FC Barcelona después de 17 años de carrera con la camiseta azulgrana, teniendo ahora el jugador argentino una nueva etapa en el Parque de los Príncipes, donde se convertirá, al igual que ya lo era en su etapa en el equipo culé, en el jugador mejor pagado de la plantilla que dirige Mauricio Pochettino.
Y es que el argentino cobrará 40 millones de euros por cada una de las dos temporadas que vista la camiseta del PSG, existiendo además una prima de fichaje que aumentaría esta cantidad hasta los 60 millones de euros, muy lejos de lo que el jugador argentino iba a cobrar en ese contrato de renovación con el Barcelona que finalmente Joan Laporta no pudo ejecutar debido al incumplimiento del Fair Play Financiero que impone LaLiga y que ha derivado en esta extraña situación de ver a Messi con otra camiseta que no sea la del Barcelona.
No fue su primera opción
No obstante, según Onefootball, antes de comprometerse con el PSG, Leo Messi llamó a la puerta del Bayern Múnich, club poderoso que podía aspirar a tenerle en su plantilla. En el cuadro germano han justificado su negativa a abordar su fichaje por los problemas que habría conllevado en su vestuario.
Karl-Heinz Rummennigge, el responsable ejecutivo del Bayern, ha justificado su rechazo a Messi en Sport Bild: "No intentamos fichar a Messi, no iba a funcionar por varias razones. En términos económicos, iba a ser un traspaso que iba a traer problemas al vestuario. Los jugadores ahora saben lo que ganan todos sus compañeros y traer a alguien como Messi nos obligaría a subir el nivel de nuestros sueldos".