La Liga
El Barcelona podría volver a pasarse un periodo de fichajes sin firmar a ningún jugador, con la sóla incorporación de Arda Turan y Aleix Vidal, que llegarán como fichajes 'en diferido' en este mercado de invierno cuando concluya la sanción impuesta por la FIFA. La buena marcha del club hace sentir en Can Barça que el equipo necesita muy pocos retoques y que con estas dos llegadas ya se puede tener plantilla para concluir el curso, pero alguna lesión en mal momento puede hacer tambalear esta tranquilidad y, aunque quisieran, los estatutos del club no permiten mucho más gasto esta campaña.
En palabras de La Vanguardia: "Según las cuentas aprobadas en la Asamblea de Compromisarios, en junio de 2015 la deuda del Barça era de 328 M€, 41 M€ más que la pasada temporada. Este incremento ha provocado que el club no cumpla con el mecanismo de control impuesto en los propios estatutos: La deuda no puede superar el ratio resultante de multiplicar el EBITDA (beneficios antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) por 2,75 en esta temporada. Según los datos de la última auditoría de Deloitte, el ratio a final de temporada fue de 3,24, superior al permitido". Esto significaría que, en caso de no regular las pérdidas, la directiva se vería obligada a dimitir.
No obstante, el club sí que podría intentar repescas de cesiones como las de Halilovic o Denis Suárez y fichajes a coste cero, aunque el principal problema económico del club no sería el de dinero para firmar futbolistas, sino los elevados sueldos de las estrellas azulgranas.
