Raphinha es desde hace unas semanas uno de los grandes objetivos de la dirección deportiva del FC Barcelona con vistas a reforzar el ataque del conjunto que dirige Xavi Hernández durante la 2022/2023, siendo el futbolista brasileño del Leeds United una prioridad cuya llegada no va unida a la continuidad del francés Ousmane Dembélé en el Camp Nou, dando la dirección deportiva pasos hacia adelante hasta estar a día de hoy en la pole para cerrar su fichaje por 75 millones de euros.
Esa es la cantidad económica que buscaría pagar el conjunto azulgrana para hacerse con los servicios del extremo de 25 años, que esta temporada ha logrado 11 goles y tres asistencias, siendo este un bagaje demasiado pobre como para pensar en pagar semejante cantidad de dinero por un futbolista que ha estado a punto de descender a la Championship con su actual club, existiendo cierto temor en el Camp Nou sobre si el fichaje de Raphinha es la continuación del desastre que ha supuesto otros movimientos cuestionables en el mercado como los de Coutinho o el propio Dembélé.
Recta final de la operación
Según desvela Fabrizio Romano, la actitud de Raphinha de únicamente escuchar al Barcelona, y la subida de la oferta por parte del conjunto azulgrana, han sido factores claves para desbloquear la situación, hasta el punto de encontrarse la negociación en una recta final que parece inevitable y que todo hace indicar que acabará con el jugador brasileño siendo una de las nuevas caras del Barcelona para la próxima temporada.