La Liga
El FC Barcelona ha comenzado una campaña que realmente le desprestigia. El conjunto azulgrana afirmó ante los medios de comunicación que el fichaje de Coutinho no se pudo realizar al pedir el Liverpool FC más de 200 millones de euros por el jugador brasileño. Horas después, el club inglés negaba dicha información.
Asimismo, también se ha convertido en enemigo del Paris Saint-Germain club que, efectivamente les “robó” a Neymar previo pago de su cláusula de rescisión -cantidad que el club establece como precio para poder dejar marchar al jugador-. Poco después, emitía un comunicado asegurando que el jugador debe devolver parte de la prima, y que de no hacerlo, tendría que ser el PSG quien la abonase. Resultado, el PSG emitió una nota de prensa en la que confirmaba que si el jugador debía abonar dicha cantidad, la ingresarían ellos, así como no dieron facilidades para la marcha de Di María.
Por último, el Borussia Dortmund y aquel episodio que no favoreció los intereses del club azulgrana. El fichaje de Dembélé llevó a sus espaldas una serie de declaraciones que complicaron las relaciones entre los dos clubes. El jugador se declaró en rebeldía y el Borussia Dortmund apenas pudo hacer nada para retener al futbolista, aunque el traspaso no fue sencillo. El Dortmund no perdonó ni un solo euro, y el Barça acabó cerrando la operación en 105 millones de euros más 40 millones en concepto de variables.
