La Liga
Desde que la nueva directiva asumió el cargo, la cantera del Barcelona ha dejado de ser lo que era. Lejos quedan los tiempos en los que los canteranos eran el máximo exponente de un club que amaba la pelota y la formación de jugadores. La directiva azulgrana ha fichado a 40 jugadores para el filial en los últimos cinco años. Un dato demoledor que tira por tierra todo el trabajo que hicieron Laporta y Rosell en épocas anteriores. Además, muchos de esos jugadores no han terminado cuajando en la entidad catalana y han privado a los más jóvenes de ascender al equipo B.
Ezkieta, Marlon, Halilovic, Gumbau o Ruiz de Galarreta son algunos ejemplos. Jugadores que llegaron de otras canteras o países que estaban destinados a llegar al primer equipo, pero que han acabado lejos de Barcelona. El primero, guardameta, queda sin equipo la próxima temporada. Marlon llegó a debutar lo el primer equipo, pero el Sassuolo se hizo con sus servicios el pasado verano. Halilovic parecía ser el nuevo Modric. Un futbolista ofensivo y muy técnico, pero que no terminó de cuajar. En 2016, fue traspasado al Hamburgo. Desde entonces no se ha consolidado en ningún club. Gumbau y Ruiz de Galarreta se han consolidado en España. El primero en el Leganés y el segundo la está rompiendo en Las Palmas.
En Can Barça deben cambiar la política de fichajes. La estrategia de gestión del filial azulgrana ha fallado. Es necesario volver al modelo antiguo, el de la cantera por delante de la cartera. Ese modelo que permitió que el Barcelona disfrutara de los mejores jugadores que ha tenido.
