La Liga
Ferran Torres abrió 2025 con una necesidad clara: confirmar que su reconversión al puesto de delantero centro no era una solución puntual, sino un camino sólido. Los números no dejan espacio a la duda. Nadie ha marcado más goles que él en España en el año natural, una evidencia que cambia jerarquías y percepciones dentro del FC Barcelona.
El atacante valenciano suma veintisiete goles con el Barça en 2025, dieciocho de ellos en LaLiga. Una cifra que le sitúa por delante de delanteros nacionales consolidados y emergentes. Más allá del dato, su impacto explica por qué su figura ha pasado de discutida a estructural.
Ferran Torres no ha liderado esa clasificación desde la comodidad. Lo ha hecho adaptándose, alternando posiciones y asumiendo responsabilidades que superan el remate. Ha aprendido a fijar centrales, a atacar espacios y a convivir con contextos cambiantes en ataque.
Ferran Torres y la Copa que cambió su rol en el FC Barcelona
El punto de inflexión llegó en la Copa del Rey de la pasada temporada, ya entrado 2025. Con Lewandowski como titular indiscutible en LaLiga y Champions, Ferran Torres encontró en el torneo copero el escenario perfecto para mostrarse como ‘9’ puro.
Su hat-trick ante el Valencia en cuartos fue un aviso. No por el volumen, sino por la forma. Desmarques constantes, lectura del espacio y ejecución fría. Aquella noche dejó de ser una alternativa circunstancial para empezar a verse como una solución real.
El impacto definitivo llegó en las eliminatorias grandes. Marcó el 0-1 en el Metropolitano que clasificó al Barça para la final y firmó el 2-2 en La Cartuja ante el Real Madrid, llevando el partido a la prórroga cuando parecía perdido.
Dos goles de delantero centro clásico, sin alardes, pero con inteligencia. Ferran Torres entendió cuándo atacar el primer palo, cuándo romper a la espalda y cuándo temporizar. Ese aprendizaje marcó su evolución definitiva.

Un ‘9’ asentado en LaLiga bajo la gestión de Flick
La temporada 2025-26 ha consolidado esa transformación. Ferran Torres firmó una gran primera vuelta, con doblete ante el Athletic, hat-trick frente al Betis y un gol decisivo para cerrar el triunfo ante el Atlético.
Aunque no ha visto puerta en los últimos encuentros del año, su rendimiento ha sido estable incluso cuando Flick lo ha desplazado al extremo izquierdo por necesidades tácticas. El compromiso ha sido total.
Ese crecimiento ha tenido un impacto directo en la planificación del FC Barcelona. Laporta y Deco ya no consideran prioritario acudir al mercado para fichar un gran ‘9’ si Lewandowski no continúa. Ferran Torres ha cambiado el escenario interno.
La asignatura pendiente con España
Paradójicamente, su explosión goleadora no se ha traducido en la titularidad como delantero centro con España. Luis de la Fuente sigue apostando por Oyarzabal, valorando su capacidad asociativa en contextos cerrados.
Eso ha relegado a Ferran Torres a un rol más abierto en la Selección, pese a ser el máximo goleador español del año. Una contradicción que no altera su progresión en el club.
El valenciano ha demostrado que tiene la calidad necesaria para ser la punta de ataque del Barcelona a golpe de goles y buen juego, ya nadie lo cuestiona dentro del once titular y es totalmente necesario para Flick.
