Sergio Busquets está ante sus últimos meses como jugador del FC Barcelona, toda vez que el centrocampista de 33 años finaliza contrato el próximo 30 de junio de 2023, no alcanzando por el momento un acuerdo para extender la relación contractual con el club azulgrana más allá de dicha fecha, algo que al parecer podría cambiar de forma inesperada en las próximas semanas.
Según explica Fabrizio Romano, Busquets no dejará el Barcelona a mitad de temporada como se venía especulando, apostando como mínimo por su continuidad hasta el 30 de junio, teniendo la intención de acercar posturas lo máximo posible para renovar su contrato un año más, es decir, hasta 2024, contando en esta negociación con el visto bueno de un Xavi Hernández que sigue considerando al futbolista español una pieza clave en la plantilla a pesar de que su rendimiento está a años luz de ser el más óptimo.
Sin recambio por el momento
Los problemas para encontrar un recambio de garantías y la dificultad económica que va camino de vivir nuevamente el Barcelona a la hora de realizar nuevos fichajes han provocado un cambio radical con la idea de la marcha de Busquets, pudiendo ahorrarse el fichaje de un futbolista como Tielemans o Rubén Neves, esperando por tanto al verano de 2024 para decir adiós a uno de los capitanes del equipo y ejecutar de una vez por todas ese relevo generacional en la posición de pivote defensivo que tanto tiempo lleva pidiendo la afición del conjunto culé.