UEFA Europa League
El FC Barcelona ha comunicado esta mañana que Neymar Jr no se ha entrenado con permiso del club. Un hecho que sólo podía significar una cosa: que el crack brasileño había decidido marcharse al París Saint-Germain, como más tarde se ha confirmado. Y me parece fantástico. Por mucho que en su día dijera que el Barça debía hacer lo imposible para retener al ‘11’ culé, el internacional carioca no podía ni puede seguir en el Camp Nou. Quien se quiera ir, que se vaya.
Es buenísimo, sí; va camino de ser un crack mundial, también; era el relevo natural de Messi, sin duda alguna, pero se quiere marchar, y por mucho que esto sea un negocio, por mucho que los clubes piensen siempre en retener a sus mejores jugadores… no se puede tener a quien no quiere estar, porque a la larga es contraproducente.
¿Retener? ¿Para qué? Si se quiere marchar, que haga las maletas y se marche. Eso sí, con el PSG pasando por caja, sin medias tintas, ni trueques ni homenajes de por medio. El mar está lo suficientemente lleno de peces como para tener a uno que no quiere estar. Los clubes son y serán siempre lo primero, y nada ni nadie puede ni debe prevalecer sobre ellos.
