La Liga
El FC Barcelona ha invertido unos 100 millones de euros (la cantidad definitiva depende de variables) en reforzar su plantilla este verano. La mayoría de estos fichajes amplían la capacidad de rotación de Luis Enrique respecto a la pasada temporada, pero no suponen un salto cualitativo.
Uno de estos hombres es Paco Alcácer, por quien el Barça ha pagado al Valencia 30 millones de euros fijos, que pueden ascender a 32 en función de variables. Sin juzgar la idoneidad de este fichaje, resulta llamativa la decisión del club catalán de invertir esta cantidad en Alcácer, a pesar de que su llegada no era prioritaria para reforzar la delantera.
Un año antes, en el verano de 2015, el FC Barcelona tuvo la oportunidad de fichar a Paulo Dybala por 32 millones de euros, un precio casi idéntico al pagado por Alcácer. En ese momento, el Barça ocupaba sus tres plazas de extracomunitario con Neymar, Luis Suárez y Douglas. La salida de este último, fuera como cedido o traspasado, hubiera permitido la llegada de Dybala.
Como recuerda Mundo Deportivo, el delantero argentino estuvo en Barcelona invitado por el propio club, visitó el museo y asistió a un partido del primer equipo en el Camp Nou. Sin embargo, la indecisión del Barça sobre su fichaje hizo que la Juventus aprovechara su oportunidad para adquirir a Dybala, hasta entonces jugador del Palermo, por 32 millones.
Un año después, la Juve cuenta con un delantero joven (22 años) y de proyección internacional. Precisamente, el club turinés ultima la renovación del contrato de Dybala hasta junio de 2021 con un aumento salarial. El valor de mercado del jugador se ha disparado, y en caso de concretarse su renovación, la Juventus exigiría para su traspaso una cantidad similar a la que el Manchester United pagó por Paul Pogba (oficialmente, 105 millones).
