Se habla mucho de Kimmich, pero la mejor opción para reforzar el lateral azulgrana podría ser otro alemán; Lukas Klostermann.
A sus 23 años es una de las grandes promesas germanas, siendo internacional absoluto y comandando la zaga de un equipo puntero como el Leipzig. Fue medallista olímpico en Río 2016 y la polivalencia es una de sus grandes virtudes, ya que puede desempeñarse a la perfección en el puesto de central, donde el Barça también anda necesitado de efectivos. Este año ha jugado 10 partidos en Bundesliga y 4 en Champions, siendo la temporada de su confirmación y elevando su valor de mercado hasta cerca de los 30 millones de euros, aunque su proyección podría elevar la cifra si grandes europeos como el Barça se interesan por él.
Ha defendido en ocho ocasiones los colores de la selección alemana absoluta, en un crecimiento cuyo techo todavía no se puede calibrar. Wagué parece estar verde para el Barça y Semedo todavía no ofrece las garantías suficientes en una demarcación en la que los culés están obligados a reforzarse.