La Liga
Todo ha cambiado en el FC Barcelona. Hazaña al margen, lo acontecido ayer entre el minuto 88 y el 95 obliga a la dirección técnica azulgrana a rehacerse muchas preguntas. Con el volumen de partidos que llegan, ¿debe el Barça fichar un lateral derecho? ¿O de lo contrario, debe Luis Enrique quedarse tranquilo como está e intentar llegar así hasta el final?
Pese a que el diario ‘Sport’ acaba de publicar que desde la secretaría técnica tienen decidido no hacerse con ningún defensa hasta el próximo 1 de julio, creo que el Barcelona haría bien en entender que, tras lo de ayer, todo es diferente. Más partidos, mucho más exigentes, un cambio importante en el reparto de las cargas y de los minutos, con el único fin de llegar lo mejor posible a los partidos subrayados en rojo.
¿Haría bien el Barça en desembolsar millones por un lateral diestro? Sólo si aparece alguna oportunidad rentable y rendible para el bloque culé, en mi opinión. De lo contrario, me parecería incongruente traer a un defensa en el que no piensas confiar cuando vaya a descansar Sergi Roberto.
Así pues, a Luis Enrique se le abren dos caminos a partir de ahora: el primero, seguir confiando en este mágico y revolucionario 1-3-4-3 que tan buen resultado está dando, y con el que no necesita laterales; y el segundo, ‘reconvertir’ a Mascherano o subir puntualmente a alguno de los dos carrileros derechos que tiene el filial.
