La Liga
El filial del FC Barcelona acaba de descender a Segunda División B. Después de empatar a cero en Albacete y tras una temporada con muchísimos altibajos, el joven conjunto azulgrana ha perdido la categoría que tanto le costó recuperar. Ni siquiera el cambio de entrenador, de estilo y de jugadores ha logrado revertir un desenlace que hacía semanas que parecía inevitable.
Descenso que debe hacer reflexionar al Barça a nivel de club y de fútbol base. ¿Qué es un filial? ¿Un equipo que debe estar en Segunda cueste lo que cueste o un equipo que produzca jugadores con potencial real para el primer equipo? Sea lo que sea que deba ser, la realidad es que la entidad catalana ha apostado este año por la primera de las opciones… y ha fracasado.
Sin embargo, parece ser que ha aprendido la lección. De nuevo en el grupo tercero de Segunda B, el segundo equipo del Barcelona contará la temporada que viene con un entrenador de la casa -García Pimienta- y con muchos jugadores que ascenderán este verano del Juvenil A. Lo que viene siendo un filial al uso, vamos.
