La Liga
El París Saint-Germain se coronó en la mágica noche de Champions League de ayer y lo hizo en un escenario propicio para ello como es el Camp Nou en unas eliminatorias. Y lo hizo, en gran parte, por el excelente trabajo táctico de Mauricio Pochettino desde el banquillo, que ha conseguido extraer el máximo rendimiento a algunos de los jugadores parisinos que parecían decaer en sus carreras personales.
Es el ejemplo de dos de los futbolistas más importantes de la actualidad en el PSG. Muchos hablan de Kylian Mbappé como es lógico, pero muy pocos tratan el tema de Marco Verratti y Layvin Kurzawa. Vayamos por partes, de uno en uno.
El rendimiento de ambos
- Marco Verratti: el italiano parecía que controlaba hasta el paso del tiempo cuando tenía el balón en sus botas. Un futbolista ubicado en la zona de tres cuartos de cancha, con influencia en el juego del equipo y que se hartó de regalar pases clave en los contragolpes de su compañero. El mediocampista perfecto para jugar con balón, además comprometido sin él.
- Layvin Kurzawa: el francés que llegó hasta a ser apartado del París Saint-Germain dio un clinic por su banda zurda. Pochettino supo aprovechar una debilidad del FC Barcelona, el hecho de que, en esa banda, las ayudas defensivas de Ousmane Dembélé iban a ser escasas. Agrupar en aquella zona 2-3 jugadores y ser superiores a un Sergiño Dest al que le vendría grande la cita. Y un portento físico como Kurzawa lo consiguió a las mil maravillas con sus internadas.
Un baño táctico de Mauricio Pochettino a Ronald Koeman que fue trasladado al terreno de juego a través de las botas de estos jugadores cuyo nivel actual hay que tener muy en cuenta.
