Durante el pasado verano muchos los rumores que apuntan a una posible salida de Gareth Bale del Real Madrid, teniendo el jugador galés varias ofertas para abandonar el Santiago Bernabéu después de varios años en los que su rendimiento no ha estado al nivel esperado después de que el conjunto blanco pagase en su día 100 millones de euros al Tottenham por un jugador que prácticamente ha pasado de puntillas por el coliseo blanco durante todo este tiempo.
Sin embargo, después de no efectuarse su salida, Zinedine Zidane se ha marcado como objetivo prioritario recuperar la mejor versión futbolística de un Bale que por el momento no está respondiendo a esa confianza como debiera, estando más tiempo lesionado o realizando partidos en los que pasa totalmente desapercibido, en vez de tratar de volver a ser un jugador importante dentro un Madrid donde los aficionados llevan mucho tiempo hartos de la actitud del jugador, que pese a su bajo rendimiento es titular en algunos partidos importantes del equipo merengue.
Zidane debe dejar por imposible la recuperación de Bale y apostar por otros jugadores como Rodrygo Vinicius o Brahim Díaz de cara lo que resta de temporada, ya que si se empeña en colocar a Bale de titular y el Real Madrid acaba la temporada en blanco, las críticas hacia el técnico francés serán más duras, ya que será el principal responsable de que el Madrid haya jugado "con diez" en los encuentros en los que el club blanco debía sacar su mejor once para dar el máximo rendimiento.