Premier League
El Liverpool de Jürgen Klopp pegó un bajó considerable en los últimos partidos que disputó. Los ‘reds’ ofrecieron un rendimiento muy diferente al que mostraron a comienzos, y mitad, de temporada. Líder indiscutible de la Premier y superando fases de otras competiciones, como la FA Cup, jugando solo con canteranos. Un logro inédito que quedará en la retina de cualquier aficionado del Liverpool. Sin embargo, aquel equipo tocado por una varita mágica comenzó a flojear, llegando a caer por vez primera en Premier League ante el Watford (3-0) y siendo apeado de la Champions por el Atlético de Madrid (2-4).
No es fácil encontrar un solo motivo que lo explique, aunque hay un argumento que prevalece sobre el resto: la rotación. El equipo de Klopp apenas ha cambiado en lo que disputaron de temporada. En casi todas las competiciones, cualquier aficionado del mundo podía conocerse a la perfección el once titular que iba a sacar el Liverpool, con la excepción de dos o tres nombres. Realmente, el técnico alemán lo ha gestionado tan mal que hasta en la portería se ha rotado más -por las lesiones de Alisson, eso sí- que en el resto del campo.
En defensa, Van Dijk, Robertson y Alexander-Arnold triplican en partidos a Lovren y Matip. Entre los tres suman cada uno 40 partidos oficiales -menos el lateral zurdo que suma 39. En el centro del campo, tanto Wijnaldum como Henderson se han erigido como los indiscutibles, dejando el puesto vacante para Fabinho, Milner, Oxlade-Chamberlain, Keïta o Lallana. Quizás la parte del terreno de juego donde más movimientos ha hecho Klopp. Por último, en la delantera, Salah, Mané y Firmino han sido los que han copado el protagonismo. En el caso del egipcio, de los 26 partidos de liga que ha disputado, ha sido titular en los 26, y más o menos lo mismo con el resto de encuentros coperos e internacionales. Un escenario que no se percibía en un principio pero que ha acabado lastrando al vigente campeón de Europa.
