La situación de Joao Félix en el Atlético de Madrid parece haber llegado a un punto sin retorno. El joven delantero portugués no volverá a vestir la camiseta rojiblanca, y el club colchonero se enfrenta a un problema de proporciones considerables en el horizonte. El Atlético está siguiendo con atención la temporada de Joao en el Barcelona, con la esperanza de encontrarle un nuevo destino, incluso a pesar de las últimas declaraciones de sus dirigentes. Una nueva cesión parece ser la opción más plausible para evitar su regreso, que se vislumbra prácticamente vetado.
La situación es compleja y ambas partes, el Barcelona y el propio Joao Félix, tienen el control en esta partida. El Atlético de Madrid no quiere revivir la tensión que se vivió en la pretemporada anterior, cuando hubo desacuerdos entre el delantero, el cuerpo técnico y sus compañeros. Esta situación culminó en una negociación de último minuto que llevó a su traspaso al Barcelona en condiciones ventajosas para el club blaugrana.
El Atlético abrió la puerta a Joao Félix con la esperanza de que su cesión al Barcelona aumentara su valor en el mercado, un objetivo que no se logró durante su paso por el Chelsea. El Barcelona representaba y sigue representando el escaparate perfecto para que el jugador dé el salto definitivo en su carrera y se concrete una venta. Sin embargo, el rendimiento de Joao Félix se ha estancado tras un prometedor inicio, lo que hace que el Atlético tema que la única opción sea una nueva cesión o incluso un destino tan inesperado como Arabia Saudita, algo que no está en los planos del jugador .
Nueva cesión en el horizonte
Inicialmente, el Atlético aspiraba a obtener una transferencia por encima de los 70 millones de euros para evitar pérdidas financieras, pero esta opción ya se ha descartado por completo. Joao Félix está decidido a continuar en el Barcelona, y la única vía para lograrlo es renovar su préstamo, tal y como cuenta el diario Sport. Queda por verso si se incluye una opción de compra y si el Barcelona optará finalmente por quedarse con él otro año más, una decisión que parece contar con el respaldo del director deportivo, Deco, quien confía en que el portugués se convertirá en una pieza clave del proyecto blaugrana.