La Liga
Reconozco que es muy oportunista decirlo tras el partido, con el Real Madrid ya eliminado, pero hoy Zinedine Zidane ha tenido un ataque de entrenador que no le ha salido nada bien. En una especie de dibujo que oscilaba entre el 1-5-3-2 y el 1-4-4-2, el técnico galo ha mandado salir con Carlos Henrique Casemiro como central. Algo nuevo para él y para todos.
Y no, no le ha salido bien. Pese a que Eduardo Berizzo ha reconocido, tras el encuentro, que la posición del brasileño les había “cogido por sorpresa”, el caso es que la nueva ubicación de Casemiro no ha aportado nada positivo al juego del Madrid. De hecho, casi podríamos decir que le ha perjudicado.
Más allá de mostrar su escaso dominio de la zona central de la defensa, -poco entendimiento con Ramos al margen-, el ‘14’ blanco ha estado especialmente deficiente en la salida de balón. Bien porque el Celta le ha flotado descaradamente, bien porque Zizou le había nombrado ejecutor principal, el Real ha mostrado hoy muchas carencias en el inicio del juego desde la línea defensiva. Algo de lo que ha sido responsable Casemiro. Y Zidane, claro.
