UEFA Champions League
El Real Madrid afronta una nueva temporada en la que David Alaba y en todo caso Kylian Mbappé serán las nuevas caras visibles del conjunto que dirige Carlo Ancelotti, todo ello después de un mercado de fichajes en el que se esperaban mayores cambios en la plantilla merengue, algo que como mínimo deberá esperar al verano de 2022 donde se mantienen grandes esperanzas de llevar a cabo ese recambio generacional que lleva pidiendo a gritos la afición.
Dentro de un año, jugadores como el propio Mbappé si no llega este verano, Leon Goretzka o Eduardo Camavinga finalizan contrato con sus respectivos equipos, mientras que Erling Haaland tendrá un precio de compra de tan solo 75 millones, siendo todos ellos los objetivos que se marcaría el Real Madrid para dar otro aire a la plantilla merengue de cara al futuro, en una jugada demasiado arriesgada ya que resulta evidente que otros grandes europeos también tienen anotada en rojo el nombre de estos futbolistas.
Presente complicado
A pesar de que han sonado multitud de nombres a lo largo de las últimas semanas, lo cierto es que el Real Madrid no cuenta con la liquidez suficiente como para afrontar todas esas operaciones, siendo Mbappé el gran objeto de deseo de Florentino Pérez, lo que provoca que el resto de futuribles tengan que esperar al menos un año más para tener la oportunidad de llegar al conjunto blanco, siempre y cuando otros equipos no logren adelantarse, complicando de esa manera un plan arriesgado que veremos cómo acaba en los próximos meses.
