Premier League
El mercado de fichajes de Arabia Saudí ha reducido de forma notable su inversión durante el verano de 2026, con alrededor de 350 millones de euros destinados a traspasos internacionales, la cifra más baja desde el desembarco masivo de estrellas en 2023. El cambio afecta a los clubes de la Saudi Pro League, que han empezado a priorizar operaciones de menor coste y jugadores con margen de desarrollo.
El volumen equivale aproximadamente a 407 millones de dólares, según los datos difundidos esta semana a partir del informe de transferencias de FIFA. La cifra coloca a Arabia Saudí en el séptimo puesto mundial por gasto, aunque con una distancia considerable respecto al nivel alcanzado durante las primeras ventanas de su gran expansión internacional.
Arabia Saudí reduce el peso del dinero en el mercado
La diferencia respecto a 2023 marca el cambio de escala. Aquel verano, los clubes de la Saudi Pro League gastaron 957 millones de dólares en traspasos, según Deloitte, con operaciones como la llegada de Neymar al Al Hilal como parte de una inversión destinada a elevar la repercusión internacional de la competición.
En 2026, el mercado ha mantenido nombres de primer nivel, pero con otro perfil económico. Al Hilal concentró aproximadamente el 42% del gasto saudí y fichó a Gabriel Martinelli, Crysencio Summerville y Ollie Watkins, mientras que el importe medio de las operaciones cayó un tercio respecto a 2023.
Martinelli llegó desde el Arsenal por 65 millones de euros y firmó hasta 2031, una operación que ilustra el nuevo enfoque: Arabia Saudí sigue pagando cantidades elevadas, pero las concentra en jugadores más jóvenes en lugar de construir el mercado exclusivamente alrededor de veteranos con contratos extraordinarios.
El cambio también afecta a Cristiano Ronaldo y al Al Nassr. El club ha tenido restricciones para incorporar jugadores porque debía financiar sus operaciones mediante ingresos propios, en un contexto en el que sus deudas superaban los 800 millones de riales, unos 213 millones de dólares, según la información publicada en julio.

La Saudi Pro League busca un modelo sostenible
El nuevo escenario encaja con las medidas adoptadas por la Saudi Pro League. En mayo de 2026, la competición puso en marcha la segunda fase de su programa de adquisición de jugadores, distribuyendo los fondos mediante criterios vinculados al rendimiento deportivo, las audiencias televisivas y la actividad comercial de cada club.
La propia liga ha reforzado esta semana ese discurso. El 9 de septiembre, un asesor de su dirección ejecutiva señaló que la sostenibilidad financiera, la gobernanza y el desarrollo de los clubes son pilares de la siguiente etapa del fútbol saudí.
El proceso está vinculado a Saudi Vision 2030, que contempla la profesionalización y privatización progresiva de los clubes deportivos para atraer capital privado y mejorar sus estructuras financieras. El Ministerio de Deportes también trasladó en 2025 la supervisión financiera a la Saudi Pro League y puso en marcha medidas para controlar presupuestos y racionalizar gastos.
Por tanto, Arabia Saudí no abandona el mercado internacional, pero el dinero deja de ser el único argumento. La próxima ventana permitirá comprobar si los clubes mantienen este límite de gasto y si Cristiano Ronaldo y las nuevas incorporaciones quedan dentro de un modelo donde la inversión debe estar cada vez más respaldada por ingresos propios y rendimiento comercial.
