La Liga
André Gomes es, muy probablemente, uno de los mejores fichajes que el FC Barcelona, por filosofía y estilo de juego desde que Luis Enrique llegara al Camp Nou, podía realizar en el presente mercado veraniego. El joven portugués, del que resulta imposible obviar que tiene sólo 22 años, ha costado muchos millones por lo poco que ha ganado hasta el momento, pero el caso es que lo tiene todo para ser un jugador diferencial en el Barça y para, lo más importante, hacerlo durante muchos años.
Y es que el centrocampista luso no viene para rendir a corto plazo, que también, sino sobre todo para ser un futbolista de futuro, de los que los niños idolatrarán cuando los Iniesta, Sergio y Rakitic, entre otros, ya no estén para brillar en un equipo de la exigencia del azulgrana. Pero no, André no viene sólo para ser una opción válida de futuro sino también para aportar un sinfín de cosas que, a día de hoy, el Barça echa en falta:
Polivalencia: En lo que a los interiores se refiere, claro está. El ya exfutbolista del Valencia es lo suficientemente versátil como para jugar en el perfil izquierdo del centro del campo culé, y mutar en algo parecido a lo que era Iniesta hace tres años, como para hacerlo en el derecho, y plasmar a la perfección la mejor versión del exprimido Rakitic. Lo cual supone algo muy especial, ya que es la primera vez desde que Lucho llegara hace tres veranos que alguien puede hacerlo, ya que ni Ivan puede hacer de Andrés ni Andrés de Ivan. Gomes, no obstante, puede hacer de los dos.
Desequilibrio: “No puede decirse que el FCB no cuide a Luis Enrique. André Gomes es un medio apropiadísimo para su plan original”, comentaba el periodista Abel Rojas en Twitter. Y así es. El futbolista luso es perfecto para aquello que le gusta al entrenador asturiano: robar y correr. André, tal y como demostró tanto en el Valencia como en el Benfica, es un centrocampista que rinde a la perfección con espacios por ocupar, con campo para correr, o con ventaja para conducir y desequilibrar. En eso, es un maestro. Y a Lucho le encanta.
Creatividad: Las grandes carencias de Rakitic se han visto cuando al croata le ha tocado liderar la nave en ataque posicional, ante equipos cerrados que le cedían la iniciativa al ‘4’ culé. Con tiempo para pensar, sin campo para correr, el balcánico ha mostrado su casi única cara negativa como blaugrana. Gomes no sería el mejor futbolista en posicional del mundo, le falta regularidad y paciencia con balón, pero está mucho mejor dotado que el croata para colaborar en la salida y en la elaboración. Con su llegada, el Barça gana un jugador mucho más completo, ya que en el Valencia el luso también demostró no ser reticente a correr y trabajar sin balón.
Llegada: ¿Por qué el Xavi de hace tres años no era suficiente para Luis Enrique? Muy simple, el asturiano le pide a su interior derecho que, más allá de hacer coberturas a Messi y al lateral derecho de turno cuando éstos se sumen al ataque, sea capaz de ocupar en carrera el espacio que genera Leo cuando se mete dentro a recibir el esférico. El argentino baja, él sube, y salto de línea. Y allí es donde André hace más daño, recibiendo a espaldas de la presión.
