La Liga
Adalberto Peñaranda (20 años) es uno de esos jóvenes futbolistas que hacen soñar a un país. Su precocidad y progresión en las selecciones de Venezuela crearon grandes expectativas.
En Europa, la familia Pozzo ha ubicado a Peñaranda en tres clubes (Granada, Udinese y Watford) con resultados dispares para el jugador. En enero, el Málaga acogió al delantero venezolano en calidad de cedido, pero la historia de Peñaranda en la Costa del Sol está plagada de densas nubes.
Sólo disputó tres partidos de Liga en el último semestre de la pasada temporada. En la actual campaña, ha superado una lesión en el pie y la escasa confianza de Míchel. El futbolista venezolano ha gozado de la titularidad en las seis últimas jornadas de Liga. Sus condiciones técnicas son notables, pero las intervenciones de un delantero requieren mayor eficacia en el área, sea en forma de gol o producción ofensiva para el resto del equipo.
Actualmente, Peñaranda pasa desapercibido en el antepenúltimo clasificado de la Liga. Su juventud le concede margen de reacción y mejora para que las cualidades técnicas que posee sean efectivas. La realidad es que, tras abandonar el Granada hace un año y medio, su luz se ha apagado.
