La Liga
Es demasiado pronto para decir que André Gomes es otro. No vamos a ser de aquellos oportunistas que hace cuatro días criticaban al centrocampista luso y que, ahora que lleva un par de buenas semanas, decimos que el exjugador del Valencia CF es un crack. Sin embargo, no se puede negar que el ‘recién’ llegado al FC Barcelona comienza a ser aquel jugador que se esperaba en verano.
Llegó de Mestalla en agosto a cambio de 35 millones de euros y, en varios partidos, pasó de ser un fichaje muy ilusionante al ‘hazmerreír’ del primer equipo culé. Muchos le señalaron tras más de una derrota, otros tantos le silbaron al mínimo error que cometió en el Camp Nou. Sin embargo, al igual que hizo Paco Alcácer, parece que André empieza a calmarse, a dejar a un lado la presión y a intentar ser él mismo.
Frente al Real Madrid, el internacional luso entró a falta de 20 minutos y no sólo vivió a pie de campo la victoria de su equipo, sino que fue clave en el gol final de Leo Messi. A su vez, ante el CA Osasuna completó uno de sus mejores encuentros con el Barça y anotó dos buenos tantos, y ayer, contra el RCD Espanyol, Gomes suplió a Iniesta y lo hizo con calma, sobriedad y muy buenas prestaciones.
Quién sabe qué ocurrirá con él, pero sus últimas semanas en Can Barça parecen suponer una bocanada de aire fresco para el jugador, para la afición y para su futuro, que en algún momento llegó a ser algo incierto.
