Premier League
Adama Traoré se ha convertido en esta temporada, hasta antes del parón en varios países por la situación del COVID-19, en uno de los futbolistas más deseados por los equipos importantes de la Premier League debido a que, pese a pasar desapercibido en los últimos cursos, ha llamado la atención de muchos fanáticos del juego debido a que físico dominante, dominio en los duelos individuales, velocidad, cambios de ritmo y por ser una pieza fija dentro del sistema de juego de Nuno Espíritu Santo en el Wolverhampton que, al mismo tiempo, es uno de los mejores equipos de la primera división inglesa y de Europa, hasta el punto de ser considerado para la selección española.
Pero, al mismo tiempo, es necesario analizar de manera profunda sus rendimientos recientes y sus cualidades debido a que, más allá de los registros antes mencionados, es un jugador que produce mucho menos de los que parece en el último tramo de la cancha. Adama Traoré es un futbolista que necesita recibir en la banda de manera contaste, es decir, que se aleja de ser un extremo moderno que ataque el área con una diagonal o que centralice su posición para asociarse, debido a que no sus cualidades asociativas son deficientes. Es un jugador que necesita recibir, ir al duelo y tener metros para correr/atacar, depende de su zancada poderosa para sacar ventajas pero, después de eso, su toma de decisiones en ese último tramo es errada.
Si tomamos en cuenta los números podemos notar que Adama Traoré ha anotado siete goles (+cuatro asistencias) en la Premier League pero, por otro lado, solo promedia 15 pases por encuentro (73% de efectividad) en 46 intervenciones de pelota. Por otro lado, promedia 16 perdidas por partido, un número alto y superior a la cantidad de pases que da, lo que demuestra que, más allá de ir siempre al duelo individual, toma decisiones erradas de manera constante. Y, para darle más valor a lo antes mencionado, tan solo ha generado nueve oportunidades de real peligro en la Premier League, lo que es poco teniendo en cuenta que es un jugador específico para crear oportunidades de manera constante.
En conclusión, Adama Traoré es un futbolista especifico, es decir, al que solo se le puede pedir el dominio de una situación del partido y que no sume en otras zonas/contextos. Más que estar sobrevalorado, es un futbolista que, más allá de lo que domina a la perfección es limitado y que necesita de un contexto específico para poder ser determinante, lejos de los mejores extremos del mundo quienes son más completos en la mayoría de las fases del juego.
